Terapia de Biorresonancia Quántica y D.H. Dr. Eduardo González Coeto
Terapia de Biorresonancia Quántica y D.H.            Dr. Eduardo González Coeto

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Sistema óseo, huesos y articulaciones.

  Para comprender su funcionamiento y mantenerlos sanos, es necesario saber su composición y trabajo.

 

   Es evidente que su función es estructural, ya que sostiene músculos y protegen órganos vitales como el corazón, pulmones y el cerebro. También realizan otras acciones también muy importantes, aparte de facilitarnos el desplazamiento, transducen el sonido como sucede con los huesecillos de los oídos.

 

 

   Hay diferentes tipos de huesos (largos, cortos, planos e irregulares), y dependiendo de su funcionamiento tienen un tipo de estructura en algunos casos, son esponjosos y en otros compactos. Por lo general son un tejido firme, duro, resistente, pero con una cierta flexibilidad, ya que pueden soportar golpes y presiones. A pesar de su dureza son livianos comparados con otros materiales duros.

   Tienen una gran capacidad de regeneración. Su estructura interna está hecha por un tipo de tejido conectivo fibroso, formado por osteocitos, y se recubren de un tejido llamado periostio, que junto con otros componentes extracelulares calcificados conforman todo el hueso.

 

   El tejido conectivo fibroso es un 10 % matriz orgánica, con una concentración menor de glucosaminoglucanos que el cartílago, tiene una matriz acidófila (en parte debido al colágeno). Posee proteínas exclusivas del hueso, como la osteocalcina y la ostepontina que se unen a la hidroxiapatita, y es similar a la fibronectina.

Composición

 

    El 25 % de los huesos es agua, el 45 % son minerales, como fosfato y carbonato de calcio entre otros, y el 30 % de materia orgánica como colágeno tejido hematopoyético, tejido adiposo en la médula, nervios y vasos sanguíneos, que forman el 35% del peso total, mientras que el 65% del peso restante, es un depósito de componentes inorgánicos como fósforo, fosfato cálcico en forma de cristales de hidroxiapatita a lo largo de las fibras, citrato, bicarbonato, fluoruro, magnesio e ion sodio. 

 

Los huesos se remodelan, intercambian y reemplazan componentes nutricionales constantemente, por lo que su formación está regulada constantemente por hormonas, nutrientes como son las vitaminas, minerales, enzimas, etc. 

   Los huesos poseen afinidad con sustancias radioactivas, por lo que algunos componentes del tejido óseo pueden ser destruidos.

 

   Los minerales de los huesos están en constante intercambio y reemplazo con el resto del cuerpo, liberando y absorbiendo sobre todo calcio y fosforo, para ayudar, entre otras cosas, a regular el PH sanguíneo.

 

   La matriz ósea contiene también factores de crecimiento como el factor insulínico, el factor de crecimiento transformante beta, la proteína morfogénica ósea y otros.

Son una fuente de energía almacenada, ya que la médula ósea amarilla actúa como reservorio de ácidos grasos, importantes para la homeostasis energética.

Aparte de la protección estructural, los huesos protegen al sistema, por ejemplo, cuando la sangre se satura de metales pesados y otras toxinas, los almacena para evitar una sobrecarga e intoxicación en el hígado, reduciendo así el daño en otros tejidos. Cuando la sangre está más depurada, los huesos van liberando poco a poco estas sustancias toxicas, para que sean excretadas por las vías naturales de desecho.

 

   Los huesos controlan el metabolismo del fosfato, por la liberación del factor de crecimiento de fibroblastos 23 (FGF-23), que actúa sobre los riñones, para reducir la reabsorción del fosfato. Las células óseas también liberan una hormona llamada osteocalcina, que contribuye a la regulación de la glucosa en la sangre y la deposición de grasa.

 

   Otra de las funciones de los huesos es la Hematopoyesis(formación de sangre): En la parte esponjosa de los huesos largos se encuentra la médula ósea roja, la cual se encarga de la formación de las células sanguíneas.

 

   Al igual que el resto de células, los osteocitos se están regenerando constantemente, su formación está regulada por hormonas, la nutrición y la hidratación, realizando una remodelación ósea.

 

   En los extremos de los huesos, donde hay articulaciones, están recubiertas por cartílago el cual está formado por; ácido hialurónico, condroitín sulfato, queratán sulfato. es un tejido conectivo elástico, carente de vasos sanguíneos, formado por una matriz extracelular y por condrocitos que están dispersos. En la parte exterior del cartílago, está el pericondrio, que es el soporte vital de los condrocitos.

 

  • El cartílago hialino contiene fibrillas de colágeno tipo II, el cual interacciona con los proteoglucanos, no tiene vasos y se nutre principalmente del líquido sinovial, tienen pocas fibras, conforman parte del aparato respiratorio como: el cartilago nasal, la laringe, la tráquea, los bronquios; las costillas, las articulaciones y el esqueleto temporal del embrión.

  • Cartílago Fibroso:  Está entre el tejido conectivo denso regular y el cartílago hialino. Formado por condrocitos y fibroblastos, rodeados de fibras de colágeno tipo I. Carece de pericondrio. Suele no tener vasos sanguíneos. Se encuentra en los discos intervertebrales, bordes articulares, discos articulares y meniscos, articulaciones esternoclaviculares, la mandíbula, la sínfisis púbica, así como en los sitios de inserción de los ligamentos y tendones.

  • Cartílago Elástico: Son condrocitos rodeados de las matrices territorial e interterritorial, que contienen colágeno tipo II, interacciona con los proteoglucanos y las fibras elásticas. Está rodeado de pericondrio. no tiene vasos, se encuentra en la epiglotis, en la laringe, en el oído externo (meato acústico), en las paredes del conducto auditivo externo y la trompa de Eustaquio. Forma el pabellón de la oreja. Es más elástico y flexible que el hialino. 

Descalcificación

   Hay varios factores por los que los huesos pueden perder consistencia, y los más comunes se encuentran principalmente en dos, la mala nutrición y el estrés.

 

   Usualmente le damos mucha importancia a los macronutrientes, como son grasas, carbohidratos y proteínas, y algunos micronutrientes como aminoácidos y vitaminas, pero como dije anteriormente, una de las funciones de los huesos es aportar y almacenar minerales.

 

   Para entender bien esto, tenemos que comprender que cuando hablamos de minerales, no me estoy refiriendo sólo al fosforo y al calcio. Hay muchos minerales que son importantes, pero no se les da valor, damos por hecho que en la dieta los vamos a adquirir, pero en estos tiempos, eso es falso.

 

   De los micronutrientes: Aminoácidos, vitaminas, enzimas y minerales, estos últimos son los que más utilizamos.

 

   Muchas veces la fatiga y el cansancio, no sólo son falta de vitaminas, carbohidratos o proteínas, sino que en muchas ocaciones hay insuficientes minerales, los cuales son los encargados de numerosas tareas de nuestro cuerpo, sin estos, simplemente no podrían realizarse diversas funciones vitales.

 

   Usualmente obtenemos los minerales de las frutas, verduras y en general de los alimentos, pero hoy sabemos que con el uso indiscriminado de fertilizantes, pesticidas, fungicidas y herbicidas se han ido debilitando las tierras de cultivo. Por otro lado, las siembras alternativas, tampoco aportan muchos minerales, y finalmente los sistemas de maduración en cámaras restan mucho de estos nutrientes.

 

   Si agregamos a esto, un desgaste por; exceso de deporte, diarreas, alcohol, tabaquismo, dietas para bajar de peso y ayunos, entonces nos vamos a encontrar con una deficiencia importante de minerales, y son las reservas que están en los huesos quienes deben aportarlos, de ahí que si no tomamos suficientes minerales se producirá una descalcificáción.

 

   Pero más importante que lo anterior, hay un factor que provoca una gran descalcificación es el distrés.

 

   Cuando nosotros nos distresamos, estamos causando un exagerado consumo de energía pasiva, ya que usualmente el distrés se presenta en estados de poca, o ninguna actividad física.

 

   Para entenderlo mejor, lo que nos pone de los nervios son los problemas; discusiones, tener que hacer frente a pagos cuando no hay dinero, las malas noticias, problemas familiares, muertes, angustia, nervios, divorcios, etc.

 

   Esto produce un alto consumo-pasivo de energía, cuando nosotros consumimos energía, o sea cuando la glucosa se convierte en ATP, el cual va a servir para que se produzca la combustión que nos dará la fuerza para realizar cualquier acción, como resultado a esta combustión vamos a tener CO2, o sea bióxido de carbono, el cual se debe eliminar por la respiración, y por otras vías de desecho.

   El CO2 va a acidificar la sangre, lo cual obligará a los huesos a que aporten minerales, para que esta se alcalinice y se regule hasta llegar a 7.

 

   Esto también sucederá, al contrario, si nuestra dieta es demasiado alcalina, va a tener que aportar minerales para acidificar a la sangre para que esta se mantenga alrededor neutral. Aunque lo más común es que se produzca acidez más que alcalinidad.

 

   Si nuestra alimentación es pobre en nutrientes, pero rica en azucares y grasas TRANS u oxidadas, comemos alimentos procesados (o sea con muchos conservantes), bebemos alcohol frecuentemente y fumamos, nos ponemos cosmética con toxinas peligrosas o estamos sometidos a largos tratamientos médicos, aumentará la producción de CO2 en la sangre, sobre todo si nuestro sistema de eliminación de toxinas (riñones, vejiga, intestinos, piel, sistema linfático) no funcionan adecuadamente, todo esto provocará un mayor consumo de minerales, que más tarde o más temprano les pasarán factura a nuestros huesos.

 

   Nosotros no notaremos ninguna molestia de forma inmediata, hasta que el desgaste sea mayor y se manifieste, principalmente sucederá en las articulaciones, sobre todo si se acompañan de sobre peso u obesidad.

 

   En el momento en que el dolor nos avisa de que hay un daño, es porque se ya venía produciéndose desde hace tiempo.

 

   El mineral que más utiliza el cuerpo para contrarrestar esta acidosis (CO2) es el calcio, por esa razón ante una descalcificación se le pone más atención al calcio.

 

   El otro mineral que también se consume mucho es el magnesio, ya que este mismo interviene en la bomba sodio-potasio de todas las células.

 

   Como podemos ver, es un problema dietético y emocional, lo que principalmente produce una descalcificación funcional.

 

 

Otras patologías que pueden descalcificar los huesos.

 

Algunas de estas pueden estar relacionadas con deformaciones, fracturas, males congénitos como es la osteogénesis imperfecta (huesos de cristal), o la osteoporosis. Esta última ha tomado mucha relevancia por su frecuente aparición en las personas mayores, sobre todo en mujeres.

   La Osteoporosis es una enfermedad en donde se reduce la densidad ósea, que produce una porosidad en los huesos, disminuyendo con esto la resistencia, a pesar de que la concentración de calcio pueda ser normal. En este caso se presentan conductos amplios de reabsorción.

 

Hay una osteoporosis que se denomina como secundaria, y es la más frecuente en la tercera edad, y se relaciona con el hiperparatiroidismo, la menopausia, la deficiencia de calcio y la falta de vitamina D, así como una vida sedentaria.

 

En el caso de la osteoporosis que se relaciona con la menopausia, se produce por la fuerte bajada de estrógenos que acompañan al climaterio. Como se ha dicho arriba las hormonas son importantes para regenerar los huesos. Hay una homeostasis que se produce con la unión de los estrógenos y de unos receptores que estimulan a los osteoblastos, para que se produzca y se secrete matriz ósea.

 

Con la bajada de la secreción de estrógeno, la reabsorción del hueso es mayor que la formación de nuevo tejido óseo, produciendo con esto una reducción de la masa ósea, volviendo frágil al hueso e incapacitándolo para soportar las fuerzas de tensión.

Artritis y Artrosis (ver artículo)

 

   Usualmente estas dos se relacionan con la edad, pero no en todos los casos.

 

   La artrosis es una pérdida de calcio y una degeneración del cartílago en nuestras articulaciones, los cuales pueden llegar a deformarse.

 

   La artritis, tiene principalmente un componente autoinmune. Esto quiere decir que son nuestras propias defensas las que atacan a las articulaciones de nuestro cuerpo.

 

   Lo que hemos encontrado que complica este tipo de problema, lo hemos visto en el intestino.

 

   Cuando hay una híper-permeabilidad intestinal, se infiltran elementos que deberían ser depurados por el intestino, y llegan a la sangre, lo cual provoca que se active nuestro sistema inmune, para contrarrestar a estos agentes extraños, y evitar que hagan un daño interno.

 

   Las razones que pueden dar una patología de intestino permeable, van desde la alteración en la microbiota intestinal, colitis ulcerosa, gastritis, ulcera péptica, celiaquía, síndrome de Crohn, etc.

 

   Últimamente estamos viendo que el pan con gluten, está complicando este tipo de problemas, porque cuando ingresan toxinas a la sangre, algunas de estas son parecidas al tejido de la tiroides, y de los cartílagos de las articulaciones, por lo que los anticuerpos (defensas) acaban atacando a nuestros propios tejidos, porque no pueden diferenciar entre agentes externos y los tejidos propios.

 

Tratamiento y cuidados naturales.

 

   Los tratamientos para este tipo de patologías son largos y de paciencia.  La medicación se puede usar de forma puntual, pero a largo plazo puede ser contraproducente, por lo que un tratamiento nutricional y complementario a largo plazo tiene sus ventajas.

 

   El problema es que las personas que padecen este tipo de problemas, requieren entender que van a tener que cambiar todos los hábitos de su vida, y cuando se sienten un poco mejor vuelven a sus antiguas costumbres, volviendo a presentar en un poco tiempo el mismo problema.

 

 

Indicaciones a tener en cuenta.

  1. Realice actividades que le reduzcan el estrés, yoga, taichí, nadar, caminar, etc.
  2. Cambie su dieta, por una que sea principalmente alcalina, por un tiempo.
  3. Complemente su tratamiento con minerales (naturales)
  4. Evite alimentos procesados, grasas TRANS y azúcares refinados en la dieta.
  5. Depure su sistema de eliminación de desechos, consuma zumos o jugos verdes, que tengan sobre todo apio.
  6. Reduzca un tiempo las proteínas animales, pero utilice un complemento con aminoácidos. (recuerde que para regenerar paquete óseo también va a necesitar aminoácidos).
  7. El colágeno y el ácido hialurónico junto con la vitamina C, van a ser de gran ayuda.
  8. Comer ensaladas con ciruelas pasas de 3 a 5 al día, y sésamo, van ayudar recalcificar los huesos.
  9. Elimine el gluten y los lácteos un tiempo.
  10. Su médico y/o terapeuta deben vigilar el tratamiento con: vitamina D, Vitamina K2, Glucosamina, condroitina, el MSM y algunos antiinflamatorios como la cúrcuma y el Omega 3, calcio y magnesio.
  11. Paciencia y constancia, este tipo de problemas para obtener resultados óptimos requerirán años, aunque en seis meses pueda sentirse mejor, no se confíe, porque la recaída puede ser muy rápida.
  12. La terapia de Biorresonancia Quántica nos ayudará a equilibrar el sistema hormonal y nos informará del estado de la tabla de nutrientes: (minerales, vitaminas, aminoácidos, proteínas, carbohidratos, grasas, enzimas, etc.)

 

K2 y la fijación del hueso.

 

   La vitamina K2 es básica, ya que funciona como un facilitador para que el calcio llegue a los huesos a través de la sangre, ayudando a que la osteocalcina intervenga en la producción de hueso.

Conclusión

 

   Como podemos ver, cuando hablamos de los nutrientes, no nos estamos refiriendo sólo a los aspectos metabólicos y funcionales de nuestro organismo. La nutrición en los huesos tiene un papel primordial, y actúan dinámicamente en nuestras funciones vitales.

 

   Un error constante en la nutrición es creer que, nuestra dieta contiene todos los elementos equilibrados y completos que necesitamos, si fuera así no nos enfermaríamos, por el contrario, cada día vamos perdiendo más calidad de vida.

 

   Los complementos minerales y las vitaminas, son mejor si se obtienen de fuentes vegetales y frutas, porque están previamente metabolizados por las plantas, y su absorción es mejor, por lo que podemos aprovecharlos mucho más, ya que el organismo no crea resistencia, como sucede con los elementos minerales.

 

   Es importante que nuestra nutrición este equilibrada en nuestro cuerpo. Para poder saber si los nutrientes están dentro de lo normal, la terapia de Biorresonancia Quántica eGENIO IOS, nos ayudará a ver que nutrientes se necesitan y cuáles son los que no se están digiriendo adecuadamente.

 

   Recuerda que nuestros huesos no son elementos estáticos como si fuera la carrocería de un coche, nuestros huesos al igual que otros órganos están renovándose constantemente y demandan cotidianamente nutrientes que debemos aportarle todos los días.

 

Dr. Eduardo González Coeto.

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