Terapia de Biorresonancia Quántica y D.H. Dr. Eduardo González Coeto
Terapia de Biorresonancia Quántica y D.H.            Dr. Eduardo González Coeto

EL DISTRÉS ENGORDA

        El estrés es fundamental ya que nos mantiene activos y despiertos, hay de menos a más diferentes niveles de estrés: El Eustrés es un nivel bajo, si lo midiéramos entre 0 a 10 este estaría entre 1y 4, y lo manifestamos cuando estamos tranquilos pero despiertos, o cuando estamos pasando un buen rato. Entre 5 a 7 es lo que se llama un estrés normal, y lo usamos cuando trabajamos, para realizar un ejercicio o cualquier otra actividad en donde se requiera energía. El distrés se activa cuando hay una situación de peligro, y alcanza los niveles entre 8 a 10, es normal de forma puntual porque nos da la energía para salir de una situación de riesgo, pero mantenerlo por mucho tiempo, no es saludable, porque puede volverse oxidativo.

 

Aunque he explicado de varias formas como nuestro organismo busca constantemente llegar al punto cero, o de equilibrio, o sea, una homeóstasis y autorregulación adecuadas, voy a exponer cómo funciona el distrés en la obesidad de la forma más simple posible.

Para entender de manera sencilla cómo el organismo consigue la hazaña de equilibrarse cotidianamente, necesitamos entender la línea endócrina, si usted no es médico y le gustan los términos sánscritos podemos hablar de nuestra línea de chacras, que es lo mismo, sólo una cuestión de semántica.

 

            Nuestras glándulas principales, las cuales segregan diferentes tipos de hormonas, van a tener una relación directa con nuestras respuestas somáticas (físicas) que son producidas por los estímulos que recibe el cerebro a través de los sentidos.

La Línea Glandular

       De abajo para arriba, las gónadas sexuales se encargan de hormonas como progesterona, testosterona y estrógenos (específicamente en las mujeres), al cual se le conoce como chacra primero o Muladhara.

 

            Las glándulas suprarrenales que manejan hormonas tan importantes como las catecolaminas (adrenalina, noradrenalina), el cortisol y otras, se relacionan con el segundo chacra o Swadisthana.

 

            El Páncreas en donde se segregan hormonas como la insulina y las enzimas digestivas, se relacionan con el tercer chacra o Manipura.

 

            El timo, una glándula que se encuentra en el pecho, en el centro del esternón y que se tiene muy desarrollado en la infancia, pero que no crece o deja de desarrollarse en la edad adulta, se relaciona con el cuarto chacra o Anajatha.

 

            La tiroides que produce las hormonas del metabolismo, se relaciona con el quinto chacra o Vishuda.

 

            La Hipófisis o glándula pituitaria que forma importantes hormonas como; la hormona del crecimiento, la Tirotropina, las gonadotropinas, las adrenocorticotropina, y las lactotropinas. Se relaciona con el sexto chacra o Agnha.

 

            Y la famosa y poco conocida glándula pineal, que segrega melatonina, aunque se cree que tiene influencia sobre hormonas como la foliculoestimulante y la luteinizante. Aunque aún hay mucho que estudiar de esta glándula. Se asocia con el séptimo chacra o Sahasrara.

 

            Como podemos ver hay una línea que relaciona a todas estas glándulas y sus hormonas, las cuales interactúan constantemente y a cada momento con nosotros, con nuestro entorno, nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras creencias, con nuestro cerebro y cada uno de nuestros órganos.

Los estímulos.

           Ahora que ya hemos hecho un somero repaso sobre la línea glandular, veamos cómo se van produciendo los estímulos y sus respuestas.

 

            Cada vez que recibimos mensajes a través de nuestros sentidos; olfato, vista, tacto, gusto y audición, estos llegan como información electromagnética, y viajan en forma de ondas de frecuencia a nuestro cerebro.

 

La información es decodificada constantemente en nuestra red neuronal, y dependiendo de cómo previamente esté configurada, o evaluada esa información en nuestra mente, se producirá un determinado estímulo en las sinapsis de las neuronas, generando los neurotransmisores correspondientes.

Esos neurotransmisores incitarán a un tipo de neuropéptidos que se encuentran en el hipotálamo, los cuales caerán en cascada por el sistema nervioso.

 

Las glándulas recibirán a estos neuropéptidos como una orden que provocará una excitación en las glándulas del cuerpo para que segreguen hormonas, las cuales originarán una respuesta emocional y física.

 

Finalmente, esta respuesta que vivimos en forma de experiencia, regresará rápidamente como información para que sea recodificada de nuevo en el cerebro y la mente.

El Subconsciente y el cerebro reptiliano.

            Habiendo explicado la respuesta somática, veamos a la parte subconsciente de nuestro cerebro, aquello que responde de forma automática a los estímulos.

 

            Si analizamos al cerebro de forma evolutiva; el reptiliano, el límbico o emocional, y el neocórtex, podemos entender por qué el distrés provoca obesidad.

 

Las funciones básicas e instintivas del cerebro reptiliano tienen que ver con la sobrevivencia; La alimentación, la reproducción, la huida o el ataque, o simplemente mantenernos alerta ante el peligro.

 

El distrés es interpretado por el reptiliano como una situación de emergencia, una amenaza, por lo que su primera reacción es guardar recursos para sobrevivir.

 

Los recursos son la reserva de calorías para hacer uso de ellas en caso de necesidad, y este almacenamiento se encuentra en el tejido adiposo, o sea la grasa del cuerpo.

 

Así que este va a ser un factor importante, además de otros más por los cuales engordamos.

El mecanismo del distrés.

Nuestro cerebro reptiliano está detectando amenazas constantemente, y si interpreta una de estas como un verdadero peligro, se pondrá en modo de alarma y empezará reservar energía.

 

El distrés que es una forma de estrés exagerado, se activa en condiciones extremas, sobre todo cuando sentimos miedo, sea justificado o no, ya que el cerebro reptiliano es incapaz de distinguir la realidad, es instintivo y su reacción fundamental es sobrevivir.

 

Las malas noticias, las discusiones, la frustración, los enfados, el violentarnos, preocuparnos, la indignación, la ansiedad, la crítica, las quejas, el victimismo, el dolor, la decepción, la lucha por alcanzar un objetivo, el sobre esfuerzo, depresión, tristeza, pasar hambre, discutir, llenarnos la cabeza de malos pensamientos, la sospecha, los celos, la envidia, hacer frente a pagos, a enfermedades, a una situación económica inestable, en donde la incertidumbre ocupa la mayor parte de nuestro tiempo se produce distrés.

Las hormonas en el distrés.

Las glándulas responsables del estrés en general son las suprarrenales, las cuales segregan adrenalina y noradrenalina para activarnos y mantenernos despiertos.

 

Pero cuando hay una emergencia, se dispara la adrenalina, provocando que se contraigan los vasos sanguíneos (de ahí la palidez cuando nos asustamos), incrementa la circulación central (corazón, pulmones y cerebro), aumenta la respiración, las pulsaciones y la presión arterial, se agudizan los sentidos, se dilatan las pupilas, se detiene, momentáneamente, el movimiento intestinal, y se utilizan las reservas de glucógeno para que nuestros músculos tengan el máximo de combustible, ya sea para salir corriendo o para luchar.

 

¿Pero qué pasa si esta alarma no es real? como en el caso de las emociones negativas.

 

            Entonces el organismo segregará cortisol, para contrarrestar la adrenalina.

 

            Sin embargo, si entramos constantemente en paranoia, miedo e incertidumbre de forma insistente, los niveles de adrenalina y cortisol van a estarse activando, y se mantendrán altos los niveles de estrés (distrés) pudiendo provocar una hipertensión reactiva.

 

El cortisol intentará regular la tensión arterial alta, controlará el efecto de la insulina para que se mantenga un nivel adecuado de glucosa.

 

           Pero el cortisol también produce los mismos efectos negativos que la cortisona, como; La retención de agua en las células, por lo cual nos hinchamos y pesamos mucho más, aumenta la grasa en el abdomen, se producen problemas digestivos ya que, o disminuye la formación de enzimas o muchas de estas son destruidas, provocando que los nutrientes y minerales no se asimilen adecuadamente, alterará el sistema endocrino en general, causando irregularidad con las menstruaciones, insomnio, dolores musculares, crecimiento de vello facial en las mujeres, cansancio, jaquecas, alimentos dulces, envejecimiento prematuro, acidosis metabólica, irritabilidad y cambios de humor, enfados sin causa aparente, poco deseo sexual, y depresión.

 

            Aunque hay otras causas que pueden ser el origen de un desajuste del cortisol aparte del distrés, como problemas en la hipófisis, el consumo de esteroides o bebidas alcohólicas, y problemas en las suprarrenales por un tumor o cáncer. Lo más común es que no se maneje adecuadamente el distrés.

 

Como podemos ver la relación entre la obesidad y el estrés es muy estrecha, si le agregamos factores como; la mala alimentación, el poco ejercicio o vida sedentaria, el consumo de medicamentos, o dedicarse poco tiempo al esparcimiento y a no hacer proyectos que ilusionen, el resultado va a ser la obesidad, y con esta los otros grandes problemas derivados como; diabetes tipo II, problemas de corazón, problemas en músculos y articulaciones, problemas mentales y neurológicos, y sobre todo cáncer.

Cómo regular el distrés para conseguir un nivel de estrés normal.

  • Haga Yoga, Taichí, meditación, lo cual alineará a nuestros chacras para equilibrará nuestras hormonas (armonía de la línea hormonal).
  • Haga ejercicio de cardio (caminar, correr, bicicleta, etc.).
  • Buscar una dieta sana y equilibrada.
  • Elimine los azúcares en la comida.
  • Quite temporalmente la cafeína y la teína.

El ejercicio y la actividad reducen los niveles de adrenalina de forma natural y el cuerpo no se verá obligado a segregar cortisol.

Para reducir el cortisol.

  • Aparte de las indicaciones anteriores
  • Tome Omega 3 y Vitamina C, ayudan a reducirlo.
  • Ríase, vea programas en donde pueda reírse (aumentará el eustrés)
  • Reúnase con amigos y páselo bien.
  • No beba alcohol un tiempo.
  • Tenga relaciones sexuales, también ayuda a reducir el exceso de cortisol.
  • Haga planes o proyectos que le den ilusión, una fiesta, un viaje, una reunión, algo que celebrar, etc.
  • Busque un esparcimiento que le distraiga y le relaje.

 

Como usted verá, estas indicaciones se concatenan muy bien con una buena alimentación, y una vida sana.

 

Dr. Eduardo González Coeto. 7 de Jul del 2017.

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