Terapia de Biorresonancia Quántica y D.H. Dr. Eduardo González Coeto
Terapia de Biorresonancia Quántica y D.H.            Dr. Eduardo González Coeto

Cuida más tu talla que tu peso.

El Proceso inflamatorio.

 

   La inflamación tiene cuatro etapas: Calor, Rubor, Tumor y Dolor, y se presenta como respuesta a un daño celular y para reparar la zona afectada.

 

   Cuando nuestras células reciben agresiones físicas como golpes o heridas, toxinas, bacterias o virus dañinos, estas se defienden inflamándose en el mismo lugar de la agresión.

 

   Inmediatamente se activa nuestro sistema de defensas con cientos de células inmunes, las cuales se acumularán en la zona afectada produciendo calor localizado, lo cual inflamará los vasos haciendo que llegue más sangre y de esta forma se facilite la afluencia de otras células, que actuarán como agentes de reparación.

 

   El proceso es muy rápido y al mismo tiempo que se produce la inflamación, afectará a las terminaciones nerviosas cercanas, dando paso al dolor.

Proceso Inflamatorio Crónico

 

    Cuando la inflamación dura semanas o meses, los síntomas pasarán de una etapa dolorosa aguda, a una con síntomas de baja intensidad, incluso podría llegar a no mostrar ninguna molestia, sin embargo, el organismo seguirá en esa fase de lucha y reparación, aunque no nos estemos enterando.

 

Nuestro cuerpo tiene un fantástico sistema de homeostasis, esto significa que tiende a normalizar sus funciones y adaptarse al entorno, cualquiera que este sea. Esa flexibilidad para acondicionarse a ambientes hostiles, le permite sobrevivir y mantener sus funciones vitales. Por otro lado, esta capacidad de adecuación, no necesariamente es la más saludable para nuestro organismo, ya que puede adaptarse a condiciones perniciosas, que pueden ser dañinas a largo plazo.

 

   El proceso inflamatorio más común y el que se llega a adaptar asintomáticamente, es la inflamación crónica del colon, conocida comúnmente como colitis.

   La obesidad y el sobrepeso, usualmente están acompañadas de este Proceso Inflamatorio Crónico (PIC), y es por eso que la mayor parte de las personas tienen esa barriga que sobresale.

 

   Este PIC se acentúa con la edad y se acompaña inicialmente con un error metabólico predominante.

 

   Cuando somos jóvenes, si se presenta este PIC, se puede deber a problemas autoinmunes como: celiaquía, el síndrome de Crohn, alergias alimentarias, intolerancias, o alguna otra patología. Pero con la edad hay varios factores funcionales presentes, entre los que puede estar la pérdida de enzimas gástricas, las cuales alteran la digestión y dan paso al PIC. Una de las causas más comunes en la pérdida de enzimas puede deberse al estrés oxidativo. 

 

   No obstante, lo que determina principalmente la obesidad, es el PIC que aparece como resultado de nuestros hábitos dietéticos.

 

   Es evidente que hay una predisposición genética en cada una de las personas, empero, y como se sabe, el ADN también se ve afectado por el entorno y la nutrición. La caracterología principal de nuestras células no cambia, pero hay otras partes que sí se modifican, dependiendo del impacto externo (epigenética).

   Para entender mejor esto, esclarezcamos que nuestro cuerpo se compone de alrededor de tres trillones de células, y el triple de esta cantidad son bacterias. Tanto nuestras células como nuestras bacterias tienen un núcleo, que contiene la información del ADN. Por lo tanto, si nuestros genes se modifican epigenéticamente, también lo harán nuestras bacterias.

 

   Los cambios en el ADN, por fortuna, no se realizan rápidamente, sino que van sucediéndose en un largo proceso, en donde el tiempo y los hábitos juegan un papel fundamental.

 

    Como he dicho, hay una parte de ese ADN que mantiene su caracterología, por esa razón, nuestros ojos, el pelo y muchas partes nuestras mantendrán sus propiedades, a pesar del envejecimiento. Por lo tanto, y aunque nuestro entorno no sea sano, nuestras células y bacterias tienen una información original, por la cual se guiarán para encontrar ese estado primigenio de bienestar y salud. Por consiguiente, si se presenta la inflamación y se mantiene en el tiempo, es porque nuestro organismo está en estado de lucha, ya que busca recuperar ese estado inicial de normalidad.

   Nuestro organismo se puede adaptar incluso a agresiones peligrosas, como, por ejemplo: tabaquismo, alcoholismo, toxinas como azucares y alimentos refinados, aditivos peligrosos, y sustancias químicas dañinas, aunque a la larga lo deterioren.

 

   Con todo esto puede empezar a rendirse, y a no luchar más contra este tipo de agentes agresivos. Los daños a estas alturas son mucho más sutiles y de alguna manera más peligrosos, porque pueden volverse irreversibles, o no haya tiempo para invertir el proceso, como es el caso del Alzheimer, la metástasis cancerígena, el error metabólico persistente, que puede implicar daños terminales en el hígado, los riñones, los huesos y principalmente afecciones cardiacas, etc.

 

   En el caso de la obesidad, las personas que intentan bajar de peso, se preocupan por ver que la aguja de la báscula vaya descendiendo, incluso en vigilar lo que comen, como son los macronutrientes, contar calorías, y ver resultados inmediatos, tomando en cuenta sólo los kilos que marca la báscula.

 

   Pese a todo eso, es mejor vigilar nuestras medidas, sobre todo el de la cintura, que confiar en la báscula, ya que dependiendo del régimen al que nos sometamos, podremos bajar más rápido o más lento, estancarnos y volver a subir o bajar en zonas de nuestro cuerpo, sobre todo en las que no deseamos quemar grasa, pero en las partes que queremos no se mueven ni un ápice.

 

   De esta forma subir y bajar de peso, es un acto frustrante, pero muy común, y se debe no sólo a realizar una dieta determinada, sino a la respuesta inflamatoria de nuestro cuerpo.

   Cuando hay un PIC, lo primero que debemos cuidar es nuestra microbiota intestinal, ya que, si esta está afectada, también lo estarán las células adyacentes de nuestro intestino, por otro lado, someterse a una dieta para bajar de peso cuando el PIC está en su fase más aguda, no es muy recomendable, ya que no aprovecharemos los nutrientes que comemos, por lo que el organismo empezará a demandar lo que le haga falta, haciendo, incluso, que lleguemos a tener un atracón, para intentar mantener el equilibrio homeostático.

 

   Lo más difícil de bajar de peso, está en el cambio de hábitos, las resistencias son una gran barrera para dejar de hacer lo que siempre se hace. Esta se sustenta en la ignorancia, la cual se llega a convertir en escepticismo, sobre todo si se tiene que dejar algo a lo que se es adicto, y segundo en las conveniencias sociales (fiestas, bautizos, comuniones, comidas familiares, etc.)

 

   Cuando entendemos que el proceso inflamatorio se resolverá con el tiempo y constancia, ya que la causa del problema se dio por comer diariamente sustancias como: Alimentos refinados, comida con aditivos, medicación y toxinas químicas. Por lo que la inflamación es un proceso de resistencia que estará presente hasta que la microbiota intestinal logre recuperar su normalidad, o sea esa situación inicial, entonces, a partir de ese momento empezaremos a bajar hasta que el peso se normalice.

 

   Nuestros aliados son el tiempo, cuidado y voluntad para formar esos nuevos hábitos, porque la cantidad de elementos tóxicos y otras sustancias que se han ingerido, incluso en el agua, son demasiadas y muy dañinas.

La paradoja del ejercicio.

 

   El ejercicio no baja de peso, pero si no haces ejercicio no bajas de peso.

 

   Cuando creemos que somos como un coche al que le metemos calorías y debemos consumirlas para bajar de peso, cometemos un error. No somos coches, y si la situación fuera así, nuestro coche no se hace más pequeño cuando consume gasolina, ni más grande cuando llenamos el tanque. ¿Cierto?

 

   En nuestro caso las cosas funcionan de otra forma, las reservas que nuestro cuerpo mantiene, sobre todo las que se guardan de forma mórbida, responden a un funcionamiento alterado de nuestro metabolismo.

 

   Por lo tanto, ¿qué crees que debemos atender primero? ¿Tu peso o tu PIC?

 

   Si cuidas y atiendes el PIC, la bajada de peso se dará por añadidura y más permanentemente.

 

   Recuerda que la respuesta del PIC es muy rápida, y las células inmunes vigilantes, responderán inmediatamente ante cualquier agente externo, de ahí de que “Por un día no pasa nada”, es incorrecto, sí pasa, y pasa mucho.

 

   Hay que comprender que la degeneración del PIC, da lugar a otras enfermedades, como son todas en las que se implique una inflamación, o sea, casi todas…

 

   Si a parte de bajar de peso se presentan problemas como: Artritis, descalcificación, hipertensión, problemas circulatorios, diabetes o prediabetes, hígado graso, disfunciones renales, degeneración, envejecimiento prematuro, depresión, ansiedad, estrés oxidativo, fibromialgia, cansancio crónico, adicciones, alergias, candidiasis, menopausia, quistes ováricos, miomas, disfunciones menstruales, la tercera edad, etc., tomará más tiempo bajar de peso, sin contar los problemas intestinales, como una colitis acompañada de estreñimiento o con diarreas crónicas.

 

   Recuerda que tu organismo, lo primero que quiere hacer es reparar el proceso inflamatorio, y echará mano de todos sus recursos, por esa razón, cuando nos decidimos bajar de peso, debemos considerar que eso incluye el tener una vida más sana.

 

La obesidad no es el problema, sino la consecuencia del problema.

Biorresonancia Quántica en el Proceso de bajar de peso.

 

 

   Los aspectos de nutrición son fundamentales, controlar cada uno de estos de los macronutrientes es básico, pero ¿qué sucede con los micronutrientes? ¿cómo se pueden verificar?, ¿cuanto necesitamos de uno o de otro y por cuánto tiempo? ¿cómo podemos atajar algo que no estamos viendo o que no se manifiesta sintomáticamente? ¿Qué tipo de toxinas necesita eliminar nuestro cuerpo? ¿Cuántas hemos reducido? y finalmente, ¿Cómo vamos evolucionando?

 

   Llevar un control de todo esto sería costosísimo y complicado, sin embargo, a través de la Biorresonancia gENIO IOS SCIO es muy fácil, muy completo, seguro y rápido.

 

   Además, no sólo se realiza el seguimiento a través de evaluar las condiciones y el avance, también ayudará a nuestro cuerpo a corregir la información, gENIO IOS le enseñará a distinguir que elementos nocivos debe eliminar, y que nutrientes son los que debe aceptar.

 

   Este procedimiento posibilita y acelera la recuperación del organismo, ayudándole a reducir las resistencias orgánicas para conseguir más fácilmente esa homeóstasis y por consecuencia, la bajada de peso.

 

   Recuerde que hay que enseñar a nuestro organismo a como volver a estar bien, a retornar a ese estado primario funcional, a pesar de la edad que tenga.

 

El compromiso suyo es aprender a cuidarse y mantener eso como un hábito saludable, de esta forma usted dejará de ser la estadística de alguna enfermedad, y vivir más saludablemente.

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